Pastas de avellana


Estas pastas de avellana se conocen en mi entorno como "suglero" porque la primera vez que las hice nos recordaron a las famosas pastas de reglero y empezó el cachondeo, alguien dijo que las podía llamar “susaglero” otro que “suglero” y al final entre ji ji, ja ja “suglero” se han quedado.

Son unas pastas muy ricas, que puedes tomar con un café, con un vaso de leche o hacerlas para regalar.  

Ingredientes

160 g de azúcar glas

160 g de avellana tostada molida

160 g de aceite de oliva de sabor suave

300 g de harina

10 g de levadura química (tipo royal)

1 yema de huevo

20 avellanas enteras

Preparación de las pastas de avellana

Masa

1. Si lo haces a mano pon todos los ingredientes, menos la yema de huevo, en una fuente amplia y amasa hasta que se unan.

2. Si lo haces en la amasadora pon todos los ingredientes, menos la yema de huevo, en el bol y amasa, con el accesorio pala, a velocidad lenta hasta que veas que todo está unido.

3. Si lo haces con la thermomix no hace falta que tengas el azúcar glas ni la avellana molida, puesto que ya lo haces en ella. Pon el azúcar en el vaso de la th y tritura 30 segundos a velocidad máxima. Encima echa las avellanas y pon 15 segundos a velocidad 8. Añade el aceite y mezcla 5 segundos en velocidad 4. Echa ahora la harina tamizada junto con la levadura y mezcla 30 segundos en velocidad 5 ayudándote con la espátula de la th.

4. Saca la masa del vaso, del bol o de la fuente. Queda una textura un poco arenosa, pero no te preocupes que es así.

5. Vete prensando la masa hasta que quede una bola, aplástala un poco, envuélvela en film transparente y mete en la nevera una media hora.

 

Horno

1. Coloca en la bandeja del horno un tapete de silicona o papel de horno y reserva.

2. Pasada la media hora enciende el horno a 190º calor arriba y abajo.

3. Divide la masa en 3 partes, coge una de ellas y ponla entre dos trozos de film transparente, estírala con el rodillo de amasar hasta tener un grosor de 1´5 cm aproximadamente.

4. Corta con el cortador que te guste y vete colocándolas en la bandeja del horno que tienes ya forrada.

5. Haz lo mismo con las otras dos partes y al final con los recortes que te vayan quedando hasta agotar la masa.

6. Bate la yema de huevo y unta las pastas por encima con un pincel.

7. Parte las avellanas enteras a la mitad y coloca una encima de cada pasta.

8. Mete en el horno, un poco más arriba de la mitad, durante 10 o 12 minutos, hasta que estén doradas.

9. Saca, deja enfriar 5 minutos y colócalas con cuidado sobre una rejilla hasta que enfríen del todo.

10. Aguantan varias semanas guardadas en una lata o en un recipiente hermético.

Amc

1. Coloca un papel de horno en la olla de 24 cm.

2. Divide la masa en 3 partes, coge una de ellas y ponla entre dos trozos de film transparente, estírala con el rodillo de amasar hasta tener un grosor de 1´5 cm aproximadamente.

3. Pon la olla a calentar en la vitro a potencia media baja con el audiotherm en chuleta.

4. Vete cortando las pastas con el cortador que te guste y colocándolas en la olla. Haz lo mismo con las otras dos partes. 

5. Pon el navigenio en posición invertida encima de la olla y dale 3 toques al botón de encendido.

6. Cuece durante 15 minutos, destapa y comprueba si están, si no déjalas unos minutos más.

7. Cuando estén listas, apaga la vitro y el navigenio, saca las pastas y déjalas enfriar sobre una rejilla.

8. Si no tienes navigenio a mitad de cocción dale la vuelta a las pastas y sigue cociendo a la misma temperatura.

9. Aguantan varias semanas guardadas en una lata o en un recipiente hermético.

* Como no te entraran todas de una vez, hazlo en varias tandas, con la precaución que, a partir de la segunda, la olla ya estará caliente y se harán en menos tiempo.

Observaciones

- La clara del huevo la puedes poner en un recipiente hermético o en film transparente y congelarla, cuando la necesites sácala una hora antes del congelador, te servirá para cualquier elaboración, incluso para montar.

- Estirar la masa entre film transparente te servirá para no tener que añadir harina y así evitar que las galletas queden duras por exceso de la misma.

- Para que todas las galletas te queden del mismo grosor, existen en el mercado unas tablillas de distintos grosores que te sirven de guía, también hay un rodillo al que se le acoplan en los extremos unas arandelas del grosor deseado.

- En mi caso, las agujas de tejer me son muy versátiles, y si la semana pasada las usaba para secar la pasta fresca, esta semana, las uso de guía para cortar las pastas, concretamente para estas, utilizo las de 12 milímetros.

- Con ese grosor y un cortador de 4,5 cm de diámetro salen unas 38 pastas.

- Puedes cambiar la avellana por almendra y si te apetece puedes echar una pizca de canela, ralladura de limón o vainilla. Yo no le pongo nada porque me parece que enmascara el sabor de la avellana.

¡Vete haciendo el café que el moje está listo en un momento!!

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