Caldo de pollo casero


Un buen caldo de pollo casero, te servirá de base para muchas recetas, desde una sopa, hasta un arroz pasando por una simple crema de verduras que cambiará por completo su sabor de hacerla con agua a hacerla con caldo.

Se vende ya preparado y envasado, pero nada tiene que ver con un caldo de pollo casero que se prepara con muy poco dinero, y que puedes tener congelado y listo para usar en cualquier momento.

Caldo de pollo

Ingredientes para 3 litros de caldo

1 carcasa de pollo

1 cebolla pequeña

1 zanahoria mediana

1 puerro

1 hueso de ternera

200 g carne de ternera (ternilla, chamón o costilla)

1 rama de perejil

3 litros de agua

Preparación del caldo de pollo casero

1. Pon todos los ingredientes en una olla amplia y pon en la vitro a máxima potencia.

2. Poco antes de que hierva retira, con una espumadera las impurezas de las carnes, que flotan en forma de espuma grisácea.

3. Cuando rompa a hervir baja el fuego a potencia baja y deja cocer tapado durante 3 horas.

4. Si lo haces en la olla rápida, después de retirar las impurezas, pon la tapa rápida y cuando salgan las dos rayas de presión, baja la vitro a potencia media y deja cocer 20 minutos.

5. Pasado el tiempo apaga la vitro y deja la olla encima del calor hasta que se pueda abrir.

6. Si lo haces con las ollas Amc después de retirar las impurezas pon la tapa rápida, coloca el audiothermen en “turbo” programándole 20 minutos (fíjate que las rayas de conexión se hayan puesto azules) cuando avise, toca cualquiera de los lados del audiotherm (para que deje de pitar) baja el fuego a potencia media, cuando vuelva a avisar apaga la vitro y deja encima del calor hasta que puedas abrir la olla. Ten en cuenta que, si la aguja roja sobrepasa la segunda ventanita del “turbo”, te avisará para que bajes más la potencia de la vitro.

*Con navigenio enciéndelo al 6 hasta que hayas retirado las impurezas, luego ponlo en automático (A), fija 20 minutos en el audiotherm y colócalo en “turbo”. Cuando avise, apaga el navigenio y deja encima del calor hasta que se pueda abrir la olla.

7. Cuela y utiliza para la elaboración que prefieras.

Observaciones

- Yo no echo ni sal ni azafrán cuando hago el caldo, porque prefiero hacerlo en la elaboración que vaya a preparar con él.

- Puedes aprovechar las carnes y las verduras para comerlas con la sopa si utilizas el caldo para eso, si no puedes hacer unas croquetas, añadirlas a una crema de verduras o a una empanada.

- Si quieres hacer un caldo desgrasado, en cuanto esté a temperatura ambiente mételo en la nevera durante unas horas y después retira con una espumadera la capa de grasa que ha endurecido en la superficie.

- Como ya te dije antes, lo puedes congelar, yo lo hago en envases de medio litro (tarros de cristal, botellas de agua) y saco dependiendo de para que lo vaya a utilizar, uno o más recipientes.

- Si lo congelas no te olvides de etiquetar todos los envases con el contenido y la fecha de congelación, y no mantenerlo congelado más de un año.

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